Mostrando entradas con la etiqueta Artistas en pié de lucha. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Artistas en pié de lucha. Mostrar todas las entradas

Antipoema para Parra


x Fesal Chain

Apurado como ando siempre
apurado,
tomé el bus a Las Cruces
para asistir al funeral
de Parra,
el Presidente había dicho
por la tarde
que estaba muerto,
como muerto está De Rokha
como muerto está Huidobro
como muerto está mi padre,
y yo siempre
le creo al Presidente
sea de derecha,
de izquierda o de centro,
porque por algo salió elegido,
no cualquiera es Presidente
de la ilustre República de Chile,
llegué tarde
muy tarde
a la casa del poeta,
nadie salía a a recibirme
las luces estaban apagadas
negras las ventanas,
como las olas negras de ese mar
que ya no tan tranquilo nos baña,
entonces se me ocurrió
que ya lo habrían enterrado
que Nicanor
no quiso homenajes
ni velorios,
que andaba apurado
como yo ando apurado siempre,
y que quería reunirse
sin demora con la Violeta
o con su hermano Roberto
o con su madre,
también pensé que a lo mejor
lo estaban velando en otra parte
en la Municipalidad del Tabo
por ejemplo,
o que se lo habrían llevado
en un avión de la misma Presidencia
a Chillán o a San Fabián de Alico,
donde todo el pueblo lo estaría esperando
con lágrimas en los ojos
y las gargantas apretadas,
entonces tomé el bus a Chillán
viajé toda la noche
no pude dormir ni un solo instante,
pensando en la muerte del poeta,
en la soledad en que quedaríamos
nosotros individuos
simples mortales,
que con suerte
escribimos
algunas letras
en el puzzle del domingo,
que con suerte
leemos las Ultimas Noticias
o los especiales del Deporte
de la Tercera de la Hora.

Llegué a Chillán de madrugada
tomé un camión a San Fabián de Alico,
pero allá no pasaba nada,
no habían banderas a media asta
ni sonaban las campanas de la iglesia,
busque la casa natal de Nicanor
al parecer ya no existía,
pregunté si sabían la noticia
y nadie contestaba,
se parecía al pueblo de un tal Pedro Páramo,
todos eran fantasmagóricas siluetas.

Apurado como ando siempre
apurado,
tomé de vuelta
el bus a Las Cruces,
el sol alumbraba cada grano de arena,
me acosté a dormir un poco
y desperté con la figura del poeta
caminando por la orilla del mar
con un poncho y una chupalla
de colores,
no podía ser
si lo había dicho el Presidente
Nicanor Parra había muerto,
entonces dude de mi existencia,
a lo mejor era yo el fallecido
y me encontraba en el cielo
de los creadores y hechiceros,
pellizqué mis brazos y mis piernas
comencé a jalarme los cabellos
y a gritar incoherencias,
llegaron los carabineros y los ratis
una muchedumbre histérica
rodeaba mi figura,
quisieron llevarme a la comisaría
por desorden público
y actos inmorales,
me resistí como pude
corrí por la arena
como un niño
hasta que el propio Nicanor
paró la batahola,
les dijo a todos
que me dejaran tranquilo
que yo era un hombre como cualquiera,
el individuo,
que quizás qué problemas tendría
que el se haría cargo
que me convidaría a tomar un té de toronjil
con rosquillas o galletas.

Cuando iba camino hacia la casa del poeta,
del antipoeta como le dicen los que saben,
me entró la duda
que quizás este tal Señor Piñera
ignorase por completo
que Parra estaba tan fresco y reluciente,
me entró la duda entonces,
que a lo mejor este tal Señor Piñera
andaba más perdido
que el Teniente Bello
o que eremita en una fiesta,
ya que lo que yo veía
sin oscuridades ni reflejos
sin borrascas ni desfiladeros,
era que Nicanor Parra
el mismísimo poeta
que yo amaba como a un padre,
estaba más vivo
que la cresta.

MI CHÉ, EL TUYO

X Fesal Chain

Veo la desazón en los ojos
De los que ayer
Estaban tan seguros,
Veo la desesperanza en aquellos
Que ayer seguían al abanderado.
Cuando salimos, hace tan poco,
A protestar
Contra los malditos concertados
El pueblo entero caminaba sigiloso
Con aún más miedo que ayer
El pueblo,
Que se escondía entre los pasajes
Y las madrigueras de la calle
Llena de una fuerza oscura
De un Estado populista y corrupto
Yo recordaba las palabras
De nuestro crucificado:
“Estoy entonces
Un poco más avanzado que el caos,
Tengo un mundo de ideas
Que chocan, se entrecruzan
Y, a veces, se organizan”.
Cuando salimos hace tan poco
A protestar
Contra los malditos concertados
El pueblo entero caminaba sigiloso
Con aún más miedo que ayer
El pueblo,
Se escondía entre los pasajes
Y las madrigueras
Y entonces se me aparecía
Mi Ché, el tuyo,
El crucificado:
“Y otra vez siento bajo mis talones
El costillar de Rocinante,
Vuelvo al camino
Con mi adarga al brazo.
Ahora, una voluntad
Que he pulido con delectación
De artista,
Sostendrá unas piernas fláccidas
Y unos pulmones cansados.
Lo haré.
Y comencé a gritarle a los míos
A los tuyos
A los nuestros
A mí mismo:
Vamos, vamos, vamos
Avancemos sin miedo
Nada pueden hacernos
Nada
Sólo herir esta materia transitoria
Nada pueden hacernos
La historia del espíritu
No ha sido escrita aún.


Miguel Enríquez en Sfumato



x Fesal Chain

Lo había descrito en otros artículos, la técnica pictórica del sfumato, inventada por Leonardo da Vinci, "es un efecto vaporoso que se obtiene por la superposición de varias capas de pintura extremadamente delicadas, proporcionando a la composición unos contornos imprecisos, así como un aspecto de vaguedad y lejanía. Se utiliza para dar una impresión de profundidad en los cuadros del renacimiento. Este efecto hace que los tonos se difuminen hasta valores más oscuros como en la Mona Lisa y en el San Juan Bautista". (1)

La figura-imagen de Miguel Enríquez, fundador y líder de la izquierda revolucionaria chilena, a 35 años de su muerte en combate, es a no dudarlo un cuadro de Leonardo. Efectivamente sus contornos se han hecho imprecisos y el paso de las décadas son verdaderas capas de pintura, una sobre otra, que le da a Miguel un aspecto de vaguedad histórica y lejanía. Y a la vez una visualización exacta de la tremenda profundidad de su valor histórico y martirio.

Miguel murió por amor, pero no ese amor tan del Ché y de las actuales interpretaciones pop de su heroísmo. Miguel no es ni será probablemente, motivo de banderas europeizantes o canciones gringas. A lo más ha sido el protagonista de una canción casi desconocida de Silvio Rodriguez cantada en París hace 35 años y de un poema perdido entre las obras completas de Gonzalo Rojas.

Miguel murió, en el momento de su batalla final en calle Santa Fé, por el amor a una mujer, a Carmen Castillo, la Catita. El podría haberse ido, no escapado , sino ido, como lo hizo en los días de los primeros enfrentamientos de 1973, en las distintas calles de Santiago. Puesto que se trataba de vivir, de proseguir, de continuar luchando. Pero el 5 de octubre de 1974, no lo hizo. Estaba en su casa, clandestina o no, era su casa, el perro Pillan aún daba vueltas por los patios y Miguel y Carmen aún persistían desde la lucha armada, en vivir el amor de pareja, como todas las parejas de aquel Chile o del actual. Miguel se enfrentó a la DINA, para salvar a su mujer embarazada. El mayor revolucionario de todos los tiempos de este Chile gris y sin sentido, Scorpio en mano defendió a su amor a como diera lugar.

Esa figura-imagen que rescato, acaso ha sido pervertida por la agitación y la propaganda, para erguirlo como un cerebro implacable, atiborrado de racionalidad y estrategia, una especie, y que me perdone Miguel, de un Jaime Guzmán de izquierdas. La figura-imagen del Miguel real se ha ido esfumando, se ha ido haciendo imperceptible a los ojos de los venideros, tanto de los que convivieron con él, como de aquellos que eramos niños y recordamos su fina estampa ardorosa y juvenil en los estadios, en los foros y en las calles de Chile o en la voz íntima y en los libros y películas hechas por Carmen Castillo.

Miguel era un hombre, que tontera tener que decirlo, era un hombre, de carne y hueso, de emoción y razón, de cerebro y espíritu, un hombre padre, un hombre hijo, un hombre amante, todo un hombre y sobretodo de acción. Acaso eligió una ideología y enarboló un discurso muy coetáneo a la época que le tocó vivir, pero todo aquello no era su ser profundo. El lenguaje y la armazón lógica de su hacer, fueron genuinos, los eligió, pero a la vez eran el ropaje perfecto para esos tiempos. Es que Miguel en otros tiempos hubiera sido el mismo Miguel.Ya prefiguraba su estadía en este mundo, una rebeldía a toda prueba, primero contra las formalidades estúpidas del conservadurismo cultural de la época. Pues como rebelde y lleno de amor, no dudaba justamente en amar a las mujeres con quienes compartió su vida, sin amarres ni ataduras propias de los convencionalismos de esa época.

No dudó en asaltar bancos o vivir como gitano, para hacer posible no sólo el objetivo de la revolución proletaria como algo ha obtener, sino como modo de vida. Puesto que los revolucionarios de verdad viven como piensan y arriesgan su modo de vida cotidiano en el intento, sin buscar falsas comodidades materiales o seguridades espirituales de buen señor.

No dudó Miguel, siendo Médico y el mejor de su generación (ya a los 30 años, poseía una especialidad), en dejar su profesión que le daría inmensos dividendos económicos, por vivir de acuerdo a sus convicciones más íntimas. No dudó en decirle a Salvador Allende que no aceptaría jamás el cargo de Ministro de Salud de la Unidad Popular, puesto que eso significa traicionarse.

Por eso Miguel murió como murió, porque murió como vivió. No entonces sólo por defender una ideología, un discurso, un mero modelo de sociedad. Lo que defendía Miguel ese día y en los años que lo vieron como el más refractario de los líderes de un Chile que ya no existe, fue un camino donde la valentía como acto cognitivo, la verdad, el riesgo, la negación radical de un mundo que criticaba, la pasión y el amor debían ser puestas en marcha en la vida misma, en la lucha cotidiana y jamás ser levantados como discursos para otros o como una estética carente de poiesis, de acción misma.

Por eso Miguel leía antes de morir la cibernética de primer y segundo orden, a Freud y a Reich, e interpretaba y reactualizaba a Lenin, por eso el libro que "obligaba" a leer a Catita era el Anti Duhring y no necesariamente El Capital. Por eso prefería a Carrera que a O`Higgins y leía a Trotsky una y otra vez, para caracterizar la contrarrevolución y organizar la resistencia. Era su ser completo que lo impelía a su radicalidad y no lo externo.

Leyendo a Encina, observo con detención como el historiador rescata de Barros Arana, la definición de Carrera: "Su vida de joven fue agitada y borrascosa. La inacción le era insoportable (...) irresistible era el poder de atracción (...) que su inteligencia, su carácter franco y simpático y hasta la incansable movilidad de su espíritu ejercían sobre las personas que lo trataban de cerca".

Por otra parte el mismo Encina dice de Carrera: "(...) De un algo demoníaco imponderable arrancan esa simpatía y esa gracia con que conquistaba sin combate a las mujeres, el carácter festivo y travieso que unció a su carro a los ligeros de cascos y la llaneza y la generosidad canalizadas en la mofa y escarnio de la prosopopeya estereotipada de la aristocracia". Para terminar diciendo: "Su inteligencia estaba totalmente desprovista de sentido de la realidad política. No le interesaba tampoco".

Por que digámoslo de una vez, en el discurso del Caupolicán, Miguel prefiguraba una realidad política futura, pero no era la realidad de ese presente. Pero que importaba aquello. Puesto que sólo cada 150 años o quizás más, se da en la historia el nacimiento, desarrollo y muerte de estos titanes de la vida como Carrera y Miguel Enríquez. Y siempre cuando aparecen, están desfasados, están adelantados a un tiempo y a la velocidad mediocre del entorno y de las relaciones sociales podridas, corruptas y llenas de eufemismos y normas absurdas, que impiden el desarrollo de las fuerzas sociales, políticas, espirituales y productivas del presente.

Miguel Enríquez, a no dudarlo fue nuestro José Miguel Carrera del siglo XX, y tal como la figura del primer presidente de Chile, se ha ido difuminando en discursos y programas, pero a la vez, con el paso de los años, se ha ido también mostrando en su verdadero ser, en su núcleo sagrado e inmutable. Miguel murió por amor, por amor a la Catita, por amor a sus ideas, por amor al modo de vida que llevó durante prácticamente 15 años sin respiro, por amor a la velocidad del cambio, por amor a los mayoritarios y también a los minoritarios, a esos rebeldes, radicales, genios de una época, adelantados de su tiempo, incomprendido por siempre.

Miguel murió un 5 de octubre con las armas en la mano, arriba de un techo de una casa celeste, de un barrio obrero y en sfumato en nuestras pupilas, lo rescataremos de la estatua y de la ideología seca, de la fácil propaganda pop de una izquierda muerta, que no hace lo que dice, para reconstruirlo como el hombre que era, aquel que dio su vida por emocionada pasión que nacía de su ser, por amor y consecuencia.


(1) Definición en Wikipedia.

Allende - Mario Benedetti


Escuchar Poema



ALLENDE
Para matar al hombre de la paz
para golpear su frente limpia de pesadillas
tuvieron que convertirse en pesadilla
para vencer al hombre de la paz
tuvieron que congregar todos los odios
y además los aviones y los tanques
para batir al hombre de la paz
tuvieron que bombardearlo hacerlo llama
porque el hombre de la paz era una fortaleza

para matar al hombre de la paz
tuvieron que desatar la guerra turbia
para vencer al hombre de la paz
y acallar su voz modesta y taladrante
tuvieron que empujar el terror hasta el abismo
y matar más para seguir matando
para batir al hombre de la paz
tuvieron que asesinarlo muchas veces
porque el hombre de la paz era una fortaleza

para matar al hombre de la paz
tuvieron que imaginar que era una tropa
una armada una hueste una brigada
tuvieron que creer que era otro ejército
pero el hombre de la paz era tan sólo un pueblo
y tenía en sus manos un fusil y un mandato
y eran necesarios más tanques más rencores
más bombas más aviones más oprobios
porque el hombre del paz era una fortaleza

para matar al hombre de la paz
para golpear su frente limpia de pesadillas
tuvieron que convertirse en pesadilla
para vencer al hombre de la paz
tuvieron que afiliarse para siempre a la muerte
matar y matar más para seguir matando
y condenarse a la blindada soledad
para matar al hombre que era un pueblo
tuvieron que quedarse sin el pueblo.

Mario Benedetti


Mi Mario, el de todos


x Fesal Chain

La primera Novela "urbana" real que leí en mi vida, no la primera, sino la más cotidiana, fue Gracias por el Fuego, yo tendría a lo más 14 años, eran los tiempos duros, tiempos de guerra sucia y huidas a una Isla Negra abandonada, de mis primeros retozos en chales y muslos tibios. Con ella, nos sentíamos raros, extraños a todos quienes nos rodeaban. Yo le leí en una tarde de viento de otoño, casi a la caída de un sol tenue, La Noche de los Feos, nosotros, ella y yo, eramos los feos, lo más horribles seres, capaces de descubrirnos una belleza recóndita, sólo visible para nuestros ojos en las sábanas de la juventud temprana.

Mis primeros sufrimientos del amor los acompañé con La Tregua, de joven quinceañero, sumergido en esas páginas, me convertía mágicamente en un viejo jubilado en búsqueda angustiosa del amor que se me había negado a lo largo de toda una vida. Y cuando en la patria, el escondido dolor de los más valientes, se hacía húmeda neblina que lo cubría todo, yo leía Pedro y el Capitán, para vislumbrar sin sentir en sangre y carne, la tortura de mis hermanos y hermanas, en esas viejas casas negras y escondidas en las cloacas de un Chile enfermo.

Y cuando los primeros chispazos de la rebeldía pública caían como goterones sobre el miedo tantos años reinante y disfrazado de señor formal, corrí una noche hacia el Caupolicán a escuchar al ex presidente, llevaba bajo mi brazo, como en un acto fallido, el Inventario infinitamente hojeado, marcados con una hoja amarilla de mi plaza, los Poemas de la Oficina, que me retrotraían una y otra vez presurosos a La Tregua, a Martín Santomé y a Laura Avellaneda.

Ya pasado unos pocos años, no más de dos o tres, escuchando las bellas detonaciones a lo lejos y mirando por la ventana como Santiago entero entre chisporroteos y destellos quedaba completamente a oscuras, yo llevaba como quien lleva el Nuevo Testamento entre los brazos, El Cumpleaños de Juan Ángel, la biografía en prosa poética de Raúl Sendic, el más amado de todo el Uruguay, el gran desconocido en este Chile isleño. Y pensando en aquellos que daban dura pelea o estaban encerrados o clandestinos, leía siempre, pensando en mi hijo aún inexistente, Hombre Preso que mira su hijo, porque yo ya en esos años sabía y creía firmemente, como hoy también lo creo, que "uno no siempre hace lo que quiere/pero tiene el derecho de no hacer lo que no quiere".

Y cuando comenzamos de a uno en uno a caminar las calles en silencio y luego a gritar de uno en uno y todos juntos nuestros alaridos contra el horror y a favor de la memoria, y tomaba la mano de mi mujer en las largas marchas de banderas , yo guardaba arrugado en un bolsillo perro, el poema Vamos Juntos...con tu puedo y con mi quiero, vamos juntos compañero y cantaba Somos mucho más que dos, mirando los ojos fijos de mi amada y al pueblo entero en su marcha larga.

Y Vientos de Exilio, fueron los versos regalados a mi padre, para recordar en él al otro padre, que vivió y murió en el México lindo y querido sin poder volver a la patria anhelada y a través de él recordar a todos aquellos que aún andan vagando el mundo, llorando la tierra.

Siempre Mario me acompañó en los días del descubrimiento del amor y de la lucha por un mundo más bello. Pasaron los años, muchos años y cuando sentí miedo o desesperanza ya más normal, siempre volví a los poemas de aquel que se auto nombraba como un poeta menor, con el humilde orgullo de saberse un poeta cercano al pueblo en su sencillez y simpleza profunda. Así cuando con mi mujer peleábamos o nuestras tardes se hacían de silencio y distancias, yo tomaba a Mario entre mis manos, lo hacía aparecer por mi boca extranjera recitando Táctica y Estrategia o Corazón Coraza.

Hoy horas antes que Mario, mi Mario y el de ustedes hubiera dejado de existir en cuerpo, yo escribí esta breve poesía en prosa, tratando de emularlo, sin saber que sería mi último homenaje al poeta en vida:

Si el país está deshabitado "si ya los aires no son tan buenos aires" habrá entonces que habitarlo, desplegar nuestras voluntades como antaño, recorrerlo de norte a sur completamente, plantarnos en cada aldea y arrasar las ciudades caminando, iluminarlo con gritos y canciones, limpiarlo con antorchas y banderas, hacer vivir muy dentro nuestro el poema que sabemos, es la fuerza de la vida que nos resta...

En esta noche del 17 de mayo, después de una larga jornada de confrontaciones, abrazos y besos húmedos con mi hijo, que ya cumplió los quince años,cansado y un tanto preocupado de la vida llena de pasión de mi muchacho, supe de la muerte de Mario Benedetti, del poeta cotidiano que me ha acompañado a lo largo de mi vida, mi mujer está a mi lado al escribir estas palabras, yo le digo que siento mucha pena, que Mario Benedetti haya muerto, ella me mira a los ojos como quizás Laura miraba a Martín en las largas tardes de caminatas y veredas en el Montevideo antiguo y me dice: No Fesal, él no ha muerto, tu poeta y el de todos, no ha muerto...



POESIA DE COMBATE

x Fesal Chain, poeta y narrador chileno
con mucho cariño a los lectores de El Peón de la Jara


Maldigo la poesía
concebida como un lujo cultural
por los neutrales
que lavándose las manos
se desentienden y evaden,
maldigo la poesía
de quien no toma partido,
partido hasta mancharse.

GABRIEL CELAYA ("Poesía urgente")



A Graciela, mi amor, mí compañera, mi amiga.
A Rodrigo Cisternas, Alex Lemún
y Matías Katrileo, in memoriam,
asesinados por las fuerzas represivas
del estado concertacionista.
A Elena Varela, documentalista
apresada y torturada
por las fuerzas represivas
del estado concertacionista.


PRÓLOGO

Este es un libro militante, un libro que toma partido. En la doble acepción del compromiso: Toma partido, es decir por los que históricamente sufren los rigores e injusticias del capitalismo, hoy neoliberal a ultranza. Y toma Partido, es decir se sitúa desde la izquierda, en tiempos duros, de supremacía de la ultraderecha y la socialdemocracia, en un contexto histórico de un individualismo feroz y de exclusiones sistemáticas contra los trabajadores y los partidos de la izquierda chilena.

Parte del titulo fue recogido de un poema/canción de Poni Micharvegas. Dice: para alentar coraje. Porque no sólo es imperioso tomar (P)partido, sino emplazar y emplazarse valientemente desde la lucha política y social por cambiar un país aún más injusto que el de ayer, en tanto hoy, bajo un populismo estéril se esconde la desigualdad en la total mentira del lenguaje. Así pueblo ha sido trocado por “gente”. Lucha por “cambios” Izquierda por “progresismo” y Socialismo por “justicia social y equidad”.

En suma, el texto es un conjunto de Versos de Agitación y Propaganda, pues no sólo de lucha política y social está hecha la izquierda, siempre fue y ha sido importante la lucha teórica, la lucha intelectual y como manifestación artística, para alimentar la conciencia, para formar el carácter, para avanzar en los actos.

Así frente al tigre militar del dinero y al dominio de las oligarquías políticas en el mantenimiento de la explotación del hombre por el hombre, a través de la violencia de las instituciones del Estado, no caben eufemismos, vaya pues para todos y todas, este pequeño libro que se sitúa en la ya antigua y larga tradición de la poesía política, para inaugurar mejores tiempos.



NUNCA EL HOMBRE LIMITA
CON SÍ MISMO


Siempre tuve la secreta esperanza de mostrarle mis textos, pero quería hacerlo cuando éstos tuvieran una cierta madurez. No era difícil acercarse a este hombre. La oportunidad de estar junto a él, fue en un pequeño salón donde conversó más íntimamente con quienes compartíamos tareas de dirección, en la Universidad en que yo trabajaba y que le otorgó el Doctor Honoris Causa. Allí, me autografió con su mano temblorosa, una entrevista sobre su vida junto a Neruda. Allí estaba también Stella Díaz Varín, la musa y gran poeta de la generación del 50.

La última vez que lo vi y presumo, la ultima en que lo vimos muchos, fue en la Fiesta de los Abrazos del Partido Comunista de Chile, en enero de este año, donde fui invitado junto a otros escritores a Plaza de las Letras, a leer mi poesía. Algunas semanas después fallecería.

Mostrarle mis textos, no fue posible y no sé que habría dicho de ellos. Lo que si sé, es que siempre Volodia y hablo de Volodia Teitelboim, ha sido para mí, un derrotero y el mayor intelectual comprometido del Chile del siglo XX. Y como la vida no me permitió que hubiera escrito aunque fuera un breve comentario sobre este libro, me he tomado la libertad de extractar algunas reflexiones de él, para que el muchacho del Siglo XX se haga presente en éstas páginas, hablando de la función profunda de la literatura:

“…Cuando uno parte de sí mismo, no como tema central, sino como relator, como veedor, como oidor, está mirando el mundo. Se fija en una persona, no en función de un ser individual, sino en alguien que representa, tenga conciencia o no de ello, un valor trascendente, que se proyecta más allá de su propia piel. Porque nunca el hombre limita con sí mismo. Limita con el mundo y, de alguna manera, lo transcribe”.[1]

Visto de este modo, el presente libro intenta rendir homenaje a los protagonistas de la historia, sin caer en el relamido culto a la personalidad y como dice Volodia, tratando de retratar seres humanos y no construir estatuas. Y a la vez, mostrar ese “valor trascendente que proyectan mas allá de su propia piel”. Este valor superior es, en cada uno de los aquí retratados, sobretodo y más allá de su diferencias, el amor y la solidaridad con los oprimidos, al punto de hacer carne en sus propios cuerpos, los avances y retrocesos, las derrotas y triunfos, las alegrías y el dolor del pueblo, confundiéndose con él y dando la vida por su dignidad.


El autor,
Quinta Normal,
Invierno del 2008.


LENIN

Cuando todos dudaban
Cuando todos vacilaban
O aullaban como fariseos
Sus lamentos de derrota
Tú, Vladimir Ilich Ulianov
Tú, pequeño gigante
De pómulos fuertes y mano dura
Tú, maravilloso maravillado hombre
De ojos penetrantes
Y mente prodigiosa
Tú “cazador incansable
De la mentira y la miseria de la vida”
Tú, “chispa y energía indomable
Del espíritu”[2]
Hiciste retroceder
En mil blondas blancas
A las piadosas señoras de la corte
Saltar a los héroes de sus tumbas
Y en el fragor de la victoria
Rechinar los dientes
De los cuerpos agónicos
De los burgueses vencidos.

FIDEL

Cuando miro tu figura
Subiendo al monte
O en Playa Girón
O al lado del Ché apuntando
Arriba de un tanque
Tu índice al cielo
O cuando escucho tu primera
Declaración
De La Habana
Y veo a los jóvenes barbudos
Asaltando todo cielo.
Me entra una nostalgia
De quemar la casa y el sillón[3]
Sin embargo, cuando miro tu vejez
Y las de aquellos que te rodean
Y sus uniformes demasiado lavados
Demasiado planchados
Y las barbas ralas o ya inexistentes,
Y esa cierta rigidez,
Y al Ché muerto solo,
Colgado de la puerta de mi pieza
Me entra, no se cómo decirte, Fidel
Una confusa contradicción,
Y sueño entonces, un nuevo monte,
Un nuevo índice,
Una frondosa barba juvenil
Una primera declaración
De estruendos,
Tu desparpajo monumental,
Tu resurrección
Fidel.

MI CHÉ, EL TUYO

Veo la desazón en los ojos
De los que ayer
Estaban tan seguros,
Veo la desesperanza en aquellos
Que ayer seguían al abanderado.
Cuando salimos, hace tan poco,
A protestar
Contra los malditos concertados
El pueblo entero caminaba sigiloso
Con aún más miedo que ayer
El pueblo,
Que se escondía entre los pasajes
Y las madrigueras de la calle
Llena de una fuerza oscura
De un Estado populista y corrupto
Yo recordaba las palabras
De nuestro crucificado:
“Estoy entonces
Un poco más avanzado que el caos,
Tengo un mundo de ideas
Que chocan, se entrecruzan
Y, a veces, se organizan”.
Cuando salimos hace tan poco
A protestar
Contra los malditos concertados
El pueblo entero caminaba sigiloso
Con aún más miedo que ayer
El pueblo,
Se escondía entre los pasajes
Y las madrigueras
Y entonces se me aparecía
Mi Ché, el tuyo,
El crucificado:
“Y otra vez siento bajo mis talones
El costillar de Rocinante,
Vuelvo al camino
Con mi adarga al brazo.
Ahora, una voluntad
Que he pulido con delectación
De artista,
Sostendrá unas piernas flácidas
Y unos pulmones cansados.
Lo haré.
Y comencé a gritarle a los míos
A los tuyos
A los nuestros
A mí mismo:
Vamos, vamos, vamos
Avancemos sin miedo
Nada pueden hacernos
Nada
Sólo herir esta materia transitoria
Nada pueden hacernos
La historia del espíritu
No ha sido escrita aún.

ULRIKE POR SIEMPRE

Ulrike pensaba por la mañana
Mientras su hija tocaba
En el piano de la fría casa
La Sonata Claro de Luna al revés:
“Si digo que tal y cual cosa
No me gusta
Estoy protestando.
Cuando a media tarde
El tenue sol del invierno
Alumbraba
Con un delgado hilo de plata
Las teclas blancas
Del piano abandonado
Ulrike pensaba:
"Si me preocupo además
De que eso, que no me gusta
No vuelva a ocurrir,
Estoy resistiendo".
Y al llegar la noche implacable
Sin niños
Ni amor retozando en las sábanas
De Ulrike
Ella divagaba:
"Protesto cuando digo
Que no sigo colaborando.
Resisto cuando me ocupo
De que tampoco los demás
Colaboren.”[4]
Era el año 1970
Cuando en el mundo
Se había acabado
Abruptamente
La broma
Con las tres balas
Disparadas desde el odio
Contra nuestro Rudi Dutschke.

AH MARCOS,
QUERIDO MARCOS

Ah Marcos, estamos acá,
En subterfugio
Somos fantasmas y recorremos
Este Chile
Concertado/desconcertado
Somos subterráneos como el Metro
Somos caóticos como las fotos
En blanco y negro de la UP.
Ah Marcos, somos los sempiternos
Destructores del viejo orden
Y constructores de uno rebelde
Y nuevo.
Ah querido Subcomandante
Muchos creen
Que hemos desaparecido
O que estamos contentos y tranquilos
En familia y trabajando
En conformidad
No! Nos mataron, nos tiraron al mar
Y usaron sus perros de presa,
Nos prometieron un socialismo Rosado
Y aquí estamos, asalariados
Y un tanto rutinarios
Pero no nos movieron un centímetro
Nuestra mente a la derecha
Y cuando podemos y nadie nos ve,
Somos los mismos de antaño
Somos querido Sub
Aún los jóvenes de ayer
Construyendo silenciosos
La Solitaria Estrella
De la Mañana.


DOS PARA LOS HOMBRES
DE LA TIERRA

1. TANTOS LAUTARO

Lemún
Katrileo
(Enciende la hoguera
Lautaro en la noche)
Lemún
Katrileo
(Que ya sopla el viento
De nieve y de muerte)
Lemún
Katrileo
(Acecha la tierra
Que ayer fuera tuya)
Lemún
Katrileo
(Y corre los cercos
Prepara la estrella)
Lemún
Katrileo
(Tu Espíritu, hermano
Avanza con ellos
Avanza con ellos
Avanza con ellos)
Lemún
Katrileo
Lemún
Katrileo

2. EL LLAIMA

Aulla socavón
Escupe fuego
Por Ranquil
Aulla socavón
Escupe fuego
Por los muertos
De hace dos días
De ayer
De ahora mismo aulla
Socavón
Escupe fuego
Por tu Arauco
Que ya tiene tantas
Y tantas penas
Aulla
Socavón
Aulla
Escupe fuego

RECABARREN

Padre
Tu vida padre
¿Qué dejó en el aire
Qué dejó en el aire?
Acaso un fantasma
Que recorre Chile
Una brisa cálida
De fuego anaranjado,
¿Qué dejó tu marcha, padre?
Acaso una voz resoplando
Por el norte, centro y sur
Ya son 100 años
100 años de curtida lucha
Desaparecida
Aparecida
Desaparecida
Y aparecida
Nueva/Mente
Como una llama crepitante
Como un fósforo antiguo,
O como un torbellino
Que da la resurrección
Padre
Tu muerte padre
¿Qué dejó en el aire?
¿Qué dejó en el aire?

ALLENDE

Según tus palabras:
Eras sólo un hombre
“Con todas las flaquezas
Y debilidades
De un hombre
Sin pasta de apóstol
Ni de mecías
Sin condiciones de mártir”[5]
Y sin embargo todo era mentira,
Una gran mentira de la vida
No eras cualquiera
Eras día a día
De tarde a tarde
La dignidad de Chile
El amor de Chile
Su historia errante y vagabunda
Asaltando el poder
De la podrida fronda
Eras
En la mañana del Once
La multitud de ojos
Los miles de pechos
Palpitando
Los millones de músculos
En espasmo
De los trabajadores
Y de los pobres
Mentira,
Compañero Presidente
No eras sólo un hombre
Eras desde tu cuerpo
Inquebrantable
El pueblo entero
Gritándole al mundo nuestro sueño
Gritándole al mundo la tragedia
Rodeado de bombas y metralla.

(Y entonces la humareda
Y el fuego en espiral
Quemando la bandera de la patria
La ajada bandera
De la tristísima patria
Siempre traicionada).

VÍCTOR

En el barrio
El viento llena las calles
Formando pequeños remolinos
Que se llevan los papeles viejos
La mujer camina con su hija
De la mano
Y el trabajador pasa en bicicleta.
Acá en el barrio se camina lento
Y cabizbajo
Se camina gris
Y a veces sin sentido
Y el viento hace girar una y otra vez
Las hojas en las veredas de polvo
Remolinos, remolinos
Mientras los perros vagos en jauría
Rompen las bolsas de basura.
Acá en el barrio,
Tú haces falta compañero
Se echa de menos tu fuerza
Y tu voz pausada, campesina
Yo en tanto miro por la ventana
De la casa tibia
Del pan horneándose redondo,
Y siento tu presencia
En el cielo de llovizna
Cubriendo la ciudad amurallada
Y este viento, una y otra vez,
Y otra y otra vez, girando
Remolinos, remolinos
Llevándose lejos los papeles
Y los perros
Y las miradas turbias y el desánimo
El viento, que con su silbido
Me trae tu canción de andamios,
Tu canto proletario
Que sube a las estrellas.

GLADYS

Dabas siempre Gladys
La espalda a los acomodados
Señores de la polis
Y fuerte y limpia tu cara al pueblo [6]
Te enfrentabas al poder
De componendas y corruptelas
En la calle, compañera,
Comandando a la débil
Y disgregada muchedumbre,
Armada hasta los dientes
De palabras precisas
Con tus manos prodigiosas
De maga y sin condescendencia
Atrapabas la triste violencia
De los funcionarios de medio pelo
Del estado social demócrata
Su pobretona humareda
Y el agua sucia de sus máquinas
Transformándola en poderosa
Energía popular y constructora
Nuestra dulce Gladys
Armada hasta los dientes
De una voluntad de hierro.

JOSÉ MANUEL,
MANUEL, SANTIAGO

En la avenida
La muchedumbre
Agolpada contra sí misma,
Tristemente rabiosa,
Horrorizada la mente
Envuelta en corvos,
Hundiéndose
En las gargantas
De nuestros amigos,
José Manuel,
Manuel, Santiago.
En la avenida
La muchedumbre
Agolpada contra sí misma,
Caminando descuerados
Los pies,
Las manos limpias,
La frente marchita,
Como en el tango.
Gritábamos,
Llorábamos,
Masticando el aire,
Aguernicándonos,
Hombre y mujer,
Jóvenes,
Muchos jóvenes y niños,
Con carteles
De pobre cartón
De cajas de alimentos
Inexistentes.
En la avenida
La muchedumbre
Agolpada contra sí misma,
Tristemente rabiosa,
Horrorizada la mente
Envuelta en corvos
De José Manuel, el solidario
De nuestros derechos
Tan humanos
De Manuel,
Educador de juventudes
De Santiago,
Pintando la vida nueva
Y en la avenida
Tristemente rabiosa,
La muchedumbre
Preparando la rebelión.

JOSÉ MIGUEL, COMANDANTE

Joven Patriota del nuevo siglo
Recogiste el fusil de Manuel
Contra el tirano
Cabalgaste
Con la fuerza de la sangre
Que golpeaba las paredes
De nuestros tristes
Tristes corazones
Metal contra metal
En la refriega
Ráfagas y chispas
Batientes cadenas
Y apagones
Contra los esbirros de la miseria
Los cobardes gorilas
Las hienas temblorosas
De un ejército en las sombras
Joven Patriota del nuevo siglo
Soñaste el sueño
De los pobres, de los niños
Rondando cordilleras
De nuestras mujeres
Bailando la danza
De la vida
Que tú, hermano
Húsar trágico de nuestro tiempo
Diste a raudales generosos
Para el nuevo Chile
Que callado, aún te espera.

MIGUEL, BAUTISTA, LUCIANO

Miguel, Bautista, Luciano
Bautista, Miguel, Luciano
Luciano, Bautista, Miguel
A caballo comenzó el delirio
De esta carrera,[7]
El orden o el desorden
El desorden o el orden
De los factores
No altera el producto,
La trinidad se hace una
¿Cuánto ha pasado hermanas
Hermanos
Cuánto tiempo ha recorrido
El cuerpo trinitario
Por las tres letras del amor?
A caballo apagamos el frío
A caballo borrando ignominias
¿Cuánto ha pasado amigos amigas
Cuánto tiempo ha recorrido
El cuerpo Trinitario
Cuánto ha pasado
Compañeras compañeros
Por las tres letras del amor?
Manos UZI,
Manos LOW
Manos FUEGO
De tres letras
Trinidad infinita del amor
Frentes del pueblo en el campo
Frentes del pueblo estudiando
Frentes del pueblo trabajando
En la fábrica,
Frentes del pueblo en la calle
Frentes y aparatos del pueblo,
Todos después silenciosos
Cual palomas
Pero serpientes, pero serpientes
A caballo impartiendo justicia
En la organización completa
De la nueva vida
¿Cuánto pasó hermanas hermanos
Sobre la fuerza de la energía trinitaria
¿Cuánto pasó el Padre
Cuánto pasó el Hijo
Cuánto el Espíritu
Cuanto pasó
El pueblo eterno que no acaba
Infinito el pueblo que no acaba
Cuánto pasó el fusil presionando
La vida
Cuánto pasó la conciencia total?
No hemos muerto aún
Vivimos en las entrañas
De la encabritada Bestia Capital
A caballo
Vivimos
De tan necesarios
Aún vivimos
Pervivimos.

COMO VIEJOS AMIGOS
NOS HAN TRAICIONADO

¿Quieres progresar, ser más
De que lo nunca fuiste
Salir de tu población
Comprarles a tu padre y a tu madre
Un nuevo enrejado para la casa,
Un nuevo televisor
Un DVD, un computador
Cambiar el auto año a año?
No te odio hermano,
Yo me levanto mirando
La modernidad endeble
Y tiemblo como un niño abandonado
Olvida tus viejas razones
Olvida a tus amigos de la infancia
Olvídate de una vez y para siempre
De la Revolución Francesa
Ahora que viejos amigos
Nos han traicionado
Métete a la Concertación de Partidos
Por la Democracia de ellos
De la libertad progresista de ellos
De la fraternidad entre ellos
De la igualdad sólo para ellos
Conviértete en uno de ellos
O a lo menos en una mascarada
Parécete
A lo sumo se reirán
Desde sus fiestas privadas
(Ahora sí les gusta la palabra)
De tu pelo crispado y negro
De las marcadas y arrastradas
Chhh de tu lengua
De tu pretenciosa muñeca Rolex
Y de tus camisas y pantalones
De colores
Emulando la moda de Milán
Te nombrarán Machuca en secreto
En sus fiestas de pequeños pequeñitos burgueses
De siempre
A lo sumo te harán operador político
Para obtener recursos,
(Así se dice ahora)
Frescos por montones
Y así vestir sus nuevas casitas
Con Pinturas de Arte Moderno Ininteligible
Pero de mala calidad
No conocen a Adolfo Couve
Ni a Juan Francisco González
Obtener recursos, (así se dice ahora)
Para vestir sus estanterías
Con libros de Hayek, Friedmann
Y sus amigos de Chicago,
Y con Poemas de Parra
No conocen a Alfonso Alcalde
Ni menos leen a los poetas
De la Unión Chica
Y sólo celebran a Andrés Pérez ahora
Que se revuelca muerto
En su desesperado esfuerzo
Por tratar de volar
Evitando que ellos
Los pitucos de medio pelo
Le corten las alas de nuevo
Obtener recursos,
(Así se dice ahora)
Para llenarse de estudios
De Postgrado
En alguna Universidad Norteamericana
De la Nueva Derecha
O de la Cristiandad Solidaria
Para seguir escuchando a Bosé
En directo
O a la Torroja
O alguna diva cartucha
De la canción Light
De la transición eunuca
Se olvidaron de Zitarrosa o de Víctor
O del “Gitano” Rodríguez
No te odio mi hermano y acuérdate
Que cuando todo se derrumbe
Te acusarán a ti primero
Cuando la prensa
Descubra que han sacado
Las castañas de dólares
Por montones
Con tu aún dura y callosa mano
De Gato proletario
Para mantener el poder
Que detentan hace tanto,
Para seguir revolcándose
En el estiércol de ratas
De su propio progreso
De sus playas mexicanas
De sus viajes a La Habana
Para pagarle a las jineteras
Cientos de contorsiones
Que sus propias mujeres
En nombre de Cristo no se atreven
A hacer para ellos y para ellas
En sus blancas y olorosas camas
De sábanas con blondas
Para seguir levantando
La cultura de la basura Liberal
La cultura linda del evento
Y la fiesta ciudadana
De las concesiones geniales
Para sus veloces autos geniales
Que buscan bosques
Y cabañas doradas
Donde sus abandonados hijos Geniales
Esnifan la mejor Coca
Y andan raudos
En las más bellas motocicletas
Y en los Audis color caramelo
Mientras tus sobrinos con el cerebro
Negro y limítrofe, hermano
Todavía jalan pasta base
En la Rosita Renard,
En la Legua
O en la Sara Gajardo.
Yo por mi parte no te odio
Me levanto mirando
La modernidad temblorosa
Mientras trabajo callado
Aún leo a Alcalde
Y las viejas Revistas Araucaria
Aún miro embelesado junto a mi hijo
Pintura Chilena
En el Museo de Bellas Artes
Los domingos gratuitos
Paseando por el Forestal
Y ahora que viejos amigos
Nos han traicionado
Desde tu antigua memoria
Histórica y de pie, yo trabajo
Para que empiece el carnaval
La orgía en el Palacio de Invierno
De Banderas y Besos.[8]


OJO ROJO,
NEGRO Y ROJO OJO

Escucho acá, en el sur Palimpsesto
Mirando por la ventana,
Caleidoscópico ojo
El verde verde de este sur obligatorio
Y recuerdo aquellos años 80
Cuando teníamos la bella
Y terrible ansia
De echar la tierra a mugir,
La luz a rodar[9]
Escucho acá en mi sur,
Palimpsesto
Mirando
Por la caleidoscópica ventana
Desde este mi ojo de brillo rojo,
Negro y rojo ojo,
El verde de este sur mío
Y como ayer, igual que ayer
Todavía se me va
Y no se quema
La esperma
Tu esperma
La vuestra entera esperma
La que otros presumen muerta
Y la tan viva de esta mi carne
Toda la esperma
En el empeño.

YO SOBREVIVÍ [10]

Soy de aquellos
Nacidos en plena masacre,
O un poco antes
Genocidio, holocausto, elige,
La Dictadura del perro
Soy de aquellos
Obligados en la infancia
A mantener un silencio
Que nos carcomía la lengua
(Tu papá qué hace, dime es comunista,
Te regalo este dulce),
No digas nada, hijo, nada
Soy de aquellos jóvenes,
Bigotudos revolucionarios,
Hechos pebre
En la calle o en las comisarías
Los con menos suerte
En la Peni o en las mazmorras,
Los con menos suerte
Acribillados en cualquier esquina
Fuente Ovejuna, Alhué, Janequeo
Pedro Lagos
Por nombrar algunas calles,
Recodos del silencio[11]
El poder o el no poder
Rozándonos la ropa
La muerte y la no muerte
Rozándonos la ropa
Relación dialéctica
Yo Sobreviví
Soy de la generación
De la Rebelión
Popular de Masas
Situación insurreccional
O preinserrucional
De los trabajadores y el pueblo
Aplastado por la bota militar
Y los arreglines de las oligarquías
De todo cuño
Yo sobreviví
Era esperable esta nuestra historia
Perdida la Revuelta,
Poli contusos en cuerpo y alma
Expropiados del estado mayor,
Pero más viejos y maduros
Yo sobreviví
Nuevamente buscando
El amor irrefrenable
Para el viaje que nos resta,
Nuevamente reflexionando
Para transformar
Yo sobreviví
Nuevamente el poder o el no poder
Rozándonos la ropa
Yo Sobreviví
Y somos tantos aún
De nuevo diciendo NO
De nuevo sin colaborar
De nuevo la vida y la muerte
Relación dialéctica
Y vuelta a levantarse.

EL MAR DE CHILE

Cuando voy al mar de Chile
Al hermano mayor
Que cubre los largos e interminables
E infinitos kilómetros de Chile
Y veo sus olas revueltas y el frío
Temblando en las piernas
De las mujeres de los pescadores
Y las gaviotas y los lobos
Pienso en el hermoso y duro Marinetti
En el futurista que cantó al automóvil
Y a la fuerza:
¡Oh grande, rebelde y feroz mar!
Mar vengador,
Mar como hule incoloro
¡Anda! ¡Salta!
Salta con salto elástico
Hasta las nubes, hasta el cenit.

Y cuando veo trémulo y distante
Las algas verde ámbar
Y las ágatas redondas chocando
Y los gritos del elefante
Con su vaho volando
Por los kilómetros interminables
De la patria
Pienso en el hermoso y duro Marinetti
En el futurista que cantó al automóvil
Y a la velocidad del rapto
De las masas sin miedo:
¡...Y luego botar y rebotar, sin cansarte
Como una enorme bola!
¡Inundar orillas, puertos, muelles, agachados
Como búfalos bajo sus retorcidos cuernos
De humo!

Cuando voy al mar de Chile
Al hermano mayor
Que cubre los largos e interminables
E infinitos kilómetros de Chile
Y veo sus olas revueltas y el frío
Temblando en las piernas
De las mujeres de los pescadores
Y las gaviotas y los lobos
Pienso y pienso y pienso
En el hermoso y duro Marinetti
Que cantó a la muchedumbre
Carismática
Embelesada por su propia marcha
Firme sobre la tierra negra:
Aplasta, oh mar, las ciudades
Con sus corredores de catacumbas
Y aplasta eternamente a los viles,
A los idiotas (…) y siega, siega
De un solo golpe las espaldas
Inclinadas de tu cosecha.

Cuando corro por la arena
Como un desvariado
Y monumental gigante
De alas blancas
Cuando miro la roca que estalla
Sobre mi mar de Chile
Cuando miro a los pescadores
Que vuelven de la jornada
Popular y hambrienta
Del pescado barato y mal mirado
Pienso, busco, pienso y busco
A Marinetti
Cuando gritaba frenético
Como yo quisiera hacerlo:
¡Oh mar
Mar de Chile, mar tempestuoso
Y vengador ¡
Oh mar de Chile mío
De mi Patria herida y degollada,
Haz machucar los pozos
De los millonarios,
Tocándolos como tambores!
Y luego, sentado sobre su arena
Me deleito en soledad,
Como un niño
Que juguetea con su rifle
Y una granada de mano.

FIESTA DE LOS ABRAZOS

Es nuestra fiesta
Los obreros y sus mujeres
De caminar cansado
Los trabajadores y trabajadoras Cocinando
Alegres gritando precios y comidas
Mirando sensibles
Sencillos
El sonido de las palabras
Mirando la voz
Volando en el aire de la fiesta.
Sus ojos añorando el futuro que viene
Sus ojos tristes
Llenos de un ayer duro y cruel
Y ahí está María y está Juan
Y Pedro cantando
Y Marta y Mario abrazándose
Y tantos otros y otras,
Sentados en el pasto
Haciendo volar los besos
O comiéndose una empanada
Y tomando el vaso de vino tinto
Tan merecido
En este fin de año
Caluroso y transpirado.
Mis compañeros y compañeras
Sencillos,
Mirando las palabras
Volar bajo el cielo de la fiesta.
Y no se por qué,
Con una cierta nostalgia
De párpados cerrados
Me acordé aquella tarde
Entre medio de todos
De una canción que escuchaba
De niño
Cuando escondido miraba
Detrás del único manzano
A la mujer más linda del barrio:
Buscare un hogar para ti
Donde el cielo se una con el mar
Lejos de aquí.[12]

LOS COMPAÑEROS

¿Donde están los compañeros
Donde están?
No importa si a veces
Se pierden en el tumulto
De una socialdemocracia errante
En el reino de este mundo
No importa si a veces,
Algunas veces, quieren progresar
Y con ello se olvidan de los otros
No importa
Si en momentos se deprimen
Y guardan cama en casa oscura
O pierden calma y se rebelan
Y disparan a fantasmas
En medio de un aire inexistente
Yo, con mis dudas y locuras
Equilibrios y contradicciones,
Orgullos y humildades,
Como ellos son
Me hago presente y los guarezco
Me hago presente y los comprendo
Me hago presente y los sigo amando
Me hago presente y los invito
Porque al fin,
Yo canto la poesía de todos ellos,
Que ha sido escrita
Para alentar coraje.[13]

POPULARES

Algunos creen haber ganado
Haber ganado
(Retozan como cachorros de loba
En el charco de mierda
Del fin de la historia)
En cambio yo camino
Por las veredas húmedas
De Lorenzo Eiting,
La juventud clase mediera
Envuelta en polars en la plaza Garín
Y más allá
Solo media cuadra más allá
En Cerro Navia
Los populares de hoy
La juventud obrera
La juventud pobladora
Entre la garúa y la pasta
Ente la garúa y la poli
Entre la garúa y la feria
Que te salva el día
Entre la garúa
Y la muerte con bozal
De los nuevos perros narco
Entre la garúa y la incipiente
Disposición a actuar
Y en tanto algunos
Creen haber ganado
(Retozan como cachorros de loba
En el charco de mierda
Del fin de la historia)
En cambio, yo camino
Por las veredas húmedas
De Quinta Normal
Y siempre me persigue
Se me aparece
En la mente, el “Gitano”,
El cantor de ayer
Con sus profecías:
Café y dos panes
Para esperarte
Afuera el mundo
Se comienza a organizar…[14]


Notas:

[1] Entrevista de Jaime Pinos para Revista “el periodista”, enero del 2002.
[2] Máximo Gorki.
[3] Canción de Silvio Rodríguez
[4] Artículo de Ulrike Meinhof en Revista Konkret, 1968.
[5] Extractadas de distintas alocuciones públicas del Presidente Allende
[6] Paráfrasis a un discurso de Laura Rodríguez, en el primer Parlamento chileno post dictadura militar.
[7] Canción de Silvio Rodríguez
[8] Canción de Ismael Serrano
[9] Canción de Inti Illimani
[10] Fesal Chain Paráfrasis del poema Perros Sabuesos.
[11] Título de una Novela de los 80 de Antonio Ostornol.
[12] Canción de Nino Bravo
[13] Canción-poema de Pony Micharvegas
[14] Canción-poema de Osvaldo “Gitano” Rodríguez.

QUE DESPIERTE TODA LA SANGRE

x FESAL CHAIN
poeta y narrador chileno

Ha pasado el día completo por mi frente. Han pasado muchos años, han pasado bandadas de pájaros por este cielo, una tras otra y estoy cansado. Sin embargo, requiero la última fuerza, sacar de mi condición solitaria la voz y la palabra para los tiempos que corren. Pintar el cuadro y componer la canción que merecemos. Saber que son el pan y el sorbo de vino, que alimenta el alma y da cobijo. Imaginar a la mujer por las calles y plazas de la patria, que lucha y reparte el sabor de su afrenta. Tomo entonces las letras y canciones de otros, los colores de aquel Silvio imberbe que paseaba sus cuerdas en el Chile de los años 70 y las rearmo en la pelea:

"Quieres decirle a cada vecino
que salga de sus miserables paredes,

que tome la vida nuestra,

que no hay escondrijos.
"

Tomo el vigor de los que aún creen y gritan y comienzan a echar a andar, de este Vicentico el antihéroe, que canta al guerrillero resucitado, al que le susurra llorando su rezo:

"...hoy la gente va dormida
nadie puede despertarla.

Es por eso que te pido

que nos vuelvas a la vida

que despiertes a toda la sangre

que está dormida...
"

Me miro, soy sólo un poeta, que observa a aquella que sueña y marcha, mientras el pan del horno aún se dora y la cuadrilla del barrio espera el almuerzo cotidiano. La cabeza a estas horas se me abomba, ha pasado el día completo por mi frente. Han pasado muchos años, han pasado las bandadas de pájaros por este cielo, en largas hileras y jornadas, una y otra y otra vez y estoy cansado. Sin embargo requiero la última fuerza. Y entonces tomo el vigor de los que aún creen y gritan y comienzan a echar a andar:

"Cuando suba la marea
yo me quedo en este barrio

porque llevo tus zapatos

y tu sangre caminando

y mañana serán diez

serán veinte
o serán mil
a tu lado ...",

Mujer que sueña y lucha,
mujer afrenta y dulce arenga
explosión multicolor
marcha de acero,
ardiente batallón y canción nueva,
por las calles empolvadas
por las plazas de la patria
que el pueblo se prepara
para volver a dar batalla.

Volveré


"...y cantaré mis canciones al destino
y con mi voz haré temblar la muerte"

Antonio Guerrero/Polo Montañes


x Fesal Chain
poeta y narrador chileno


Hace frío en estos años
ya casi la década
se despliega entera
en el pleno siglo
del llanto que cae
como piedras.
Y mira, allá van
alegres y también llorosos
los rostros morenos
y los desnudos torsos
de nuestros amigos
manchados de sol
y negro viento.
Hace frío hermanita
hace frío
y la mamá se vuelve loca
en trasatlántica medida
y el papá que no habla
más entero, hermanita.
Hace frío
y mi boca se retuerce
mi boca se desarma
en los pasos llenos de golpes
y en ese revoloteo de camisas.
Y qué me queda hermana
sino la voz
acallada
en estos veinte años
de espera cohibida
en la vieja dictadura
de la diversidad
de ángeles caídos.
Hace frío y ya no hay árbol
ni hojas llenas de promesas,
y sé que muero de muerte
y muero de vida
acariciada
y que en el morir
que es este intento
nunca apagarán
la voz del que me habita.
Yo, el que no ha sido
volveré siempre,
volveré siempre,
porque los desdeñados y olvidados
los manchados de sol
nuestros amigos
bajo este mismo cielo
declamarán con cariados dientes
y feos gestos
mis tristes versos
de nieve eterna
y sangre coagulada.

;;
El Peón de la Jara - Por: MUI